¿Qué Hacemos?
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
Advertisement
 
Advertisement
Advertisement
Creada Comunidad de Prácticas de Gobernabilidad Democrática de América Latina y el Caribe PDF Imprimir E-Mail
Bogotá, 18/06/2009.- Compartir las experiencias de Honduras, El Salvador y Guatemala en el campo de seguridad ciudadana, conocer qué está haciendo el PNUD en México para apoyar el proceso electoral, saber que Colombia ha hecho del trabajo con medios una de sus estrategias, entender las muchas potencialidades de proyectos regionales como la Escuela Virtual, Sigob, Papep, Bcpr, siglas que cobran vida a través de su apoyo al posicionamiento estratégico de las oficinas de país, fueron algunos de los temas abordados por asesores y expertos de 25 oficinas del PNUD para constituir la  Comunidad de Prácticas de Gobernabilidad Democrática de América Latina y el Caribe del PNUD.
En su mensaje a los asistentes la directora regional del PNUD Rebeca Grynspan manifestó  que “la ventaja comparativa del PNUD se basa en el contacto diario con las realidades nacionales y regionales. Lo que pasa es que no hemos sistematizado suficientemente esa ventaja”.  “Hoy los países son al mismo tiempo receptores y donantes, por lo cual se ha transformado el paradigma de un Norte -con el monopolio de los recursos y el conocimiento- que coopera con un Sur -receptor y ejecutor de proyectos-. Ahora el paradigma tiende más a la cooperación Sur-Sur o Este-Este, en una actividad de intercambio cada vez más horizontal. Por ello es tan importante aprender de las experiencias que estamos desarrollando”, afirmó.

 
Con respecto a la crisis económica, Rebeca Grynspan señaló que en su opinión la recuperación de América Latina y el Caribe va a ser lenta debido a las debilidades del sistema de protección social, por lo cual la recuperación es asimétrica: la pobreza y la inequidad crecen mucho en la crisis puesto que los países son muy elásticos para el deterioro pero inelásticos para la recuperación.  “Justamente es en el ciclo económico cuando las instituciones se ponen a prueba”, recordó. “El panorama es muy diverso en  nuestra región, por lo que debemos apoyar los esfuerzos que se orienten a evitar las salidas polarizantes y busquen los consensos que fortalezcan la democracia de ciudadanía”.

 
A su turno, el representante en Colombia Bruno Moro, al recordar que la situación que hoy vive la región ratifica los anuncios del Informe sobre la Democracia en América Latina presentado por el PNUD en el 2004, compartió preguntas muy importantes sobre la democracia en América Latina y el Caribe: “¿Qué pasa con la cultura política en la región? ¿Cuáles son las nuevas fuerzas? ¿Dónde está la renovación? ¿Cómo evitar los retrocesos en democracia y en los Objetivos del Milenio?”, se preguntó.

Juan Pablo Corlazzoli, coordinador de Gobernabilidad Democrática en la Dirección del PNUD para América Latina y el Caribe manifestó que, en efecto, estamos en un momento de transición y refundación de nuevas modernidades: hay cambios en la gestión política, nuevos caudillismos, fuerzas emergentes en lo social y lo político. “Con una tendencia muy peligrosa: la tendencia a convertir al oponente en un enemigo. Por eso, debemos dimensionar mejor la profundidad del abismo y los impactos sociales de la crisis;  todo indica que habrá una recaída en la pobreza. Debemos contar entonces con un sistema de alertas tempranas que nos ayude a evitar que las tensiones se transformen en crisis”. Para ello, afirmó,  “debemos saber dónde están las fuerzas de cambio y dónde como PNUD aportamos valor agregado cuando tenemos pocos recursos humanos y financieros”.

Entre las lecciones aprendidas por las oficinas y por los proyectos regionales del PNUD hay mucho para resaltar. Un sólo vistazo arrojaría, por ejemplo, la acumulación de experiencia en asesoría política y estratégica (Papep); el reto de lograr que los temas de seguridad ciudadana no validen la discriminación (Costa Rica); el éxito de combinar la gestión de la información y el conocimiento con campañas de para la reducción de los homicidios (El Salvador); el creciente interés por ampliar los programas indígenas (Guatemala, Colombia, México); los logros en la creación de los Observatorio de ODM y de violencia (Honduras); el trabajo en prevención de la violencia contra la mujer como un escenario compartido con el gobierno (Venezuela); la promoción del acceso equilibrado a la justicia con un énfasis en las mujeres (Nicaragua); promover el cumplimiento de los programas de gobierno a través del desarrollo de capacidades de gestión gubernamental en las altas esferas de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial en 14 países y 10 gobiernos locales (Sigob); la validez de la neutralidad activa (Papep); o la gobernabilidad como una dimensión clave para la prevención de crisis (Bcpr).

El componente partidos políticos tuvo un lugar destacado en el debate con importantes interrogantes: ¿Cómo revalorizar la política? ¿Cómo revalidar la democracia y sus instituciones cuando la gente parece estar optando por medidas de fuerza pero que consideran más eficaces para su seguridad? ¿Cómo favorecer nuevos liderazgos que fortalezcan los partidos y no asuman la estrategia electoral de formar un "nuevo movimiento ciudadano"? ¿Cómo reconciliar los partidos políticos con la sociedad? ¿Cómo explicar que la política es tan importante que no puede quedar en manos solo de los políticos?

De este modo, el Primer Encuentro de la Comunidad de Práctica del PNUD en Gobernabilidad Democrática en América Latina y el Caribe dio cuenta de la magnitud del camino avanzado pero a la vez, de las dificultades y oportunidades que ofrece una realidad regional que ha cambiado notablemente en los últimos años y que se enfrenta a la crisis económica global.

Los delegados de 25 oficinas del PNUD sostuvieron en la Cancillería colombiana un encuentro con el llamado G-24, foro internacional de consulta y facilitación que busca contribuir a la construcción de paz en Colombia.  Participaron la Cancillería colombiana, representada por la viceministra de Asuntos Multilaterales Adriana Mejía, así como Embajadores y Directores de Cooperación  presentes en Colombia.
 
En representación del PNUD, Juan Pablo Corlazzoli presentó los objetivos estratégicos y las principales actividades en curso en el área de la gobernabilidad democrática, destacando la importancia   que tendrá en el futuro inmediato la presentación en forma conjunta con la OEA  de  la  "Agenda  de una Democracia de Ciudadanía". Dicha Agenda que será presentada  al inicio como una agenda abierta que una vez presentada en la totalidad de países de la región culminará como una Agenda consultada que incorporará los aportes y contribuciones de los distintos actores gubernamentales, los partidos políticos y de la sociedad civil.  Así mismo, fue presentado ante el G-24 el nuevo Coordinador de Gobernabilidad Democrática del PNUD para América Latina y el Caribe, Álvaro Pinto, quien asumirá funciones enjua julio próximo.

Con la creación de la Comunidad de Prácticas en Gobernabilidad Democrática del PNUD, se hizo el lanzamiento de su página www.gobernabilidaddemocratica-pnud.org en el que se podrán conocer avances, experiencias, proyectos, buenas prácticas y columnas de opinión.
 
< Anterior   Siguiente >
 
Advertisement
Copyright © 2007 - 2008 :: Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en Venezuela