Caracas, 10/08/2011. Las barreras para la protección de las áreas marino- costeras venezolanas comienzan a caerse. Esto luego de que el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Ministerio del Ambiente se unieran para ejecutar un proyecto de transformación de fortalezas que logre, por ejemplo, tener un marco legal e institucional adecuado y una gestión que pueda ser sostenible económica y técnicamente y que permita proteger la biodiversidad de nuestro país.
Son seis los temas en que trabajarán el PNUD y el Ministerio del Ambiente, de acuerdo con el documento del proyecto. El primero, un estudio del estado actual de las áreas protegidas marino-costeras, incluyendo su integridad, condiciones socioeconómicas de sus habitantes y las amenazas que enfrentan.
El segundo, la generación de un sistema de medición y monitoreo en tiempo real de las condiciones de la región marino- costera venezolana. A través de este producto del proyecto, se podrá facilitar la adaptación al cambio climático de los planificadores y supervisores de estas zonas, así como de los encargados de gestionar sustentablemente los recursos naturales y las iniciativas de desarrollo.
Luego, se generará un sistema de información geográfica, mecanismos de coordinación para el sistema de áreas protegidas, así como un plan maestro para el desarrollo y gestión de estos sistemas y un marco regulatorio actualizado y favorable para la gestión de las áreas marino- costeras.
"Vamos a poder desarrollar un proyecto en el que hemos involucrado al menos a 20 organizaciones, sólo en la fase de la formulación”, dijo el viceministro de Ordenación Territorial, Sergio Rodríguez. Además, planteó que ésta sería una oportunidad para conocer el territorio marítimo- costero y poder, como venezolanos, utilizar adecuadamente el espacio.
Por su parte, el Representante Residente del PNUD, Alfredo Missair, celebró la alianza como un paso más del país hacia el cuidado de su ambiente. “El ordenamiento territorial es fundamental, pues permite desarrollar los potenciales del país de modo de avanzar hacia el respeto del derecho a la vida, no sólo de los presentes, sino de los que vendrán en el futuro”.
Con la ley
Uno de los temas de importancia dentro del proyecto es la actualización de los instrumentos reguladores de la materia en cuestión. En el documento, se plantean algunas acciones a tomar. Es el caso, por ejemplo, de la Ley Penal del Ambiente, que debe ser actualizada, pues, dice el proyecto, “no refleja las formas emergentes de amenazas ambientales y carece de sanciones actualizadas”.
De igual forma, prevé una revisión de los planes de uso del territorio y de gestión de las áreas protegidas, en vista de que la Ley de Gestión de la Diversidad Biológica no considera estos temas.
Luego, es fundamental la aprobación de una norma que regule y penalice los derrames de petróleo y de otros desperdicios en el mar, “normalmente clasificados como ofensas a la Plataforma Continental y la Zona Económica Exclusiva”, según el documento del proyecto.
Se espera que el trabajo del PNUD con el Ministerio del Ambiente pueda generar que la gestión de las áreas marino- costeras alcance un nivel de sostenibilidad que garantice para las generaciones futuras un ambiente conservado, gracias al conocimiento y atención de las amenazas. PC
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