De nacionalidad argentina, el señor Alfredo Missair estudió arquitectura en la Escuela Superior de Bellas Artes de París, Francia, y en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Nacional de Buenos Aires, donde obtuvo su título profesional en 1977.
Antes de ingresar al Sistema de Naciones Unidas cumplió importantes misiones para el Banco Africano de Desarrollo (BAD), la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Centro de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (CNUAH/Habitat), el Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo de la Capitalización (FNUDC), la Oficina de Naciones Unidas de Servicios para Proyectos (UNOPS), el Programa de las Naciones Unidas pare el Desarrollo (PNUD) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
En 1995 asumió a tiempo completo el cargo de Oficial de Programas de la Sección Urbana de UNICEF en Nueva York. Para entonces fue coautor y coordinador de la publicación del libro “Ciudades para los niños” (Earthscan Publications, UK), enfocado a los temas de desarrollo infantil, gobierno local y participación comunitaria para la defensa de los derechos de la infancia.
Tres años más tarde fue nombrado Representante del UNICEF en Cuba, donde dirigió programas y proyectos de cooperación para la infancia, apoyó la coordinación de la Cumbre Sur–Sur y la IX Cumbre Iberoamericana. También creó la primera reunión ministerial Iberoamericana sobre los derechos de la niñez y la adolescencia.
En el año 2000 se trasladó a Bolivia para asumir el cargo de Representante del UNICEF, donde, además de conducir el programa de cooperación con el gobierno boliviano, lanzó con sobresalientes resultados una iniciativa de alianza nacional para los derechos de los niños y las niñas, y el proyecto conocido como “Beca-Escuela”, para la prevención del trabajo infantil en comunidades excluidas.
Poco tiempo después, el Señor Missair fue ascendido al cargo de Director Regional Adjunto para América Latina y el Caribe de UNICEF, con sede en Panamá, donde estableció nuevos mecanismos de coordinación interagencial y creó estructuras de gestión y apoyo a emergencias. En el 2002 fue miembro activo de la misión de Naciones Unidas que propuso el primer plan de acción humanitario para víctimas de desplazados internos en Colombia. En la parte programática puso en práctica un nuevo modelo de análisis estratégico enfocado en la inversión social y la asignación de recursos y fondos de los presupuestos nacionales para la infancia.