Caracas, 08/02/2008. Con la proyección de reducir en 20 años 2 millones de toneladas de CO2 en la ciudad de Valencia, Estado Carabobo, se lleva a cabo el proyecto Promoción de un Sistema de Transporte Ambientalmente Sostenible en la ciudad de Valencia, bajo la Alcaldía de Valencia y el Instituto Autónomo Municipal de Tránsito y Transporte (IAMTT) como instituto de implementación, con apoyo del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y financiamiento del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF).
Las iniciativas adelantadas con este proyecto, que está orientado a contribuir con la mitigación en la generación de gases de efecto invernadero, abrieron el camino para la definición de políticas y programas permanentes en el área ambiental en las instituciones locales de Valencia. Janin Mendoza, Asociada de Programa para el área ambiental del PNUD, explica que “el proyecto GEF-Valencia debe ser considerado como la puerta de entrada a una gama de acciones que se pueden desarrollar de forma conjunta en el tema de mitigación al cambio climático, con el que el PNUD está comprometido y dispuesto a seguir avanzando en el país”.
Los objetivos de esta iniciativa van dirigidos a mejorar el servicio y la imagen del transporte público de pasajeros; restringir el acceso de vehículos particulares, promover el transporte público y no motorizado en el Casco Central de Valencia; diseñar un programa de construcción de ciclovías, y fortalecer las capacidades locales.
Rómulo Briceño, coordinador del proyecto, presenta un balance de los resultados: “El primer objetivo, relacionado con la mejora del servicio y la imagen del transporte público, se logró a través de la integración de los módulos del Metro de Valencia, el transporte público convencional, la bicicleta y los peatones. Hay mejoras de operación del servicio y del control de emisiones de los autobuses. Estimamos poder reducir en 20 años dos millones de toneladas de CO2, ese es un objetivo fundamental. Hasta ahora no tenemos una medición significativa porque estamos haciendo la implementación de manera paulatina, pero esperamos que a mediano plazo podamos mostrar resultados en este sentido”.
Las acciones desarrolladas en el marco de este proyecto han hecho posible que actualmente la municipalidad de Valencia cuente con una red cicloviaria de 46,26 kilómetros; un Casco Central acondicionado para ser aprovechado por peatones y ciclistas, y un Reglamento que sienta las bases para el control de las emisiones del transporte público, junto con un Plan Piloto que incluye un Centro de Verificación para el Control de Emisiones. También se elaboraron sendos proyectos para la construcción de Ciclo-Estaciones, un espacio que permitiría a los ciclistas dejar su bicicleta en un lugar seguro mientras realizan diligencias o se trasladan en Metro a otro lugar.
Bicitaxi: ecología en tres ruedas
Un aspecto innovador de este proyecto lo constituye la adquisición de un prototipo de Bici-Taxi, un triciclo cubierto que serviría como atractivo turístico y generaría empleo en la zona. Actualmente se está evaluando la factibilidad de implementar este modelo de taxi ecológico. “Esperamos que el reglamento de control de emisiones –dice Rómulo Briceño– sea replicado en todo el país; que cada vez que se haga un proyecto nuevo lleve la parte cicloviaria”.
Para el PNUD, el proyecto GEF-Valencia es un modelo exitoso pues responde al establecimiento de un sistema integrado de transporte ambientalmente sustentable en Venezuela, cuyo diseño es totalmente replicable en otras ciudades dentro y fuera del país.
A lo largo de su ejecución, las instituciones se empoderaron del proyecto; se involucró activamente a las comunidades sobre las que se presentaba una mayor incidencia; se incorporaron temas ambientales en los ámbitos del discurso y sobre todo de las acciones por parte de los sectores involucrados, y se cumplieron los plazos establecidos para las actividades, a pesar de los obstáculos que se presentaron. El cambio climático es un tema de especial interés para la oficina del PNUD en Venezuela.
En este sentido, se han presentado al GEF dos propuestas para mitigar los efectos de gases invernaderos en los sectores industrial y comercial. “La primera de estas propuestas –afirma Janín Mendoza– se desarrollaría junto con el Fondo de Reconversión Industrial (FONDOIN), en el marco del Programa Canasta Familiar, con el cual se busca colocar en los hogares venezolanos artículos de línea blanca y marrón que cumplan con requerimientos de eficiencia energética. La segunda, persigue establecer patrones, normas y eco-etiquetados de eficiencia energética que incorporen la variable ambiental dentro del proceso de mercado, con el fin de permitir el afloramiento de nuevos estándares de producción que redunden en una ventaja comparativa en los mercados nacionales e internacionales”.
Para mayor información, visite la página web del proyecto: http://www.transportevalencia.org.ve
|