Caracas, 28/02/2008. El
Día de los Derechos Humanos de 2007 da inicio a la conmemoración del
sexagésimo aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos,
que se extenderá hasta diciembre de 2008.
El tema para el 2008, “Dignidad y justicia para
todos nosotros,” refuerza la visión de la Declaración Universal de
Derechos Humanos como compromiso con la dignidad y la justicia a escala
universal. No se trata de un lujo ni una lista de deseos. La
Declaración Universal de Derechos Humanos y sus valores básicos, la
dignidad humana inherente, la no discriminación, la igualdad, la
equidad y la universalidad se aplican a todos, en todos los lugares y
en todo momento. La Declaración es universal, duradera y dinámica, y
nos atañe a todos y todas.
Desde su aprobación en 1948, la
Declaración ha sido y sigue siendo una fuente de inspiración de los
esfuerzos nacionales e internacionales para promover y proteger los
derechos humanos y las libertades fundamentales.
En opinión
de Louise Arbour, Alta Comisionada para los Derechos Humanos, “es
difícil imaginarse hoy el cambio fundamental que representó la
Declaración Universal de Derechos Humanos cuando se aprobó hace 60
años. En un mundo de posguerra lacerado por el Holocausto, dividido por
el colonialismo y sacudido por la desigualdad, una carta en que se
establece el primer compromiso global y solemne con la dignidad y la
igualdad inherentes de todos los seres humanos, independientemente del
color, el credo o el origen, era una empresa audaz y temeraria.”
El
Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, ha expresado
también su visión sobre la importancia de la Declaración Universal de
los Derechos Humanos: "Es nuestro deber garantizar que esos derechos se
hagan efectivos en la realidad - que sean conocidos, comprendidos y
disfrutados por todos, en todos los lugares del mundo. Con frecuencia,
los que más necesitan que se protejan sus derechos humanos son los que
también necesitan estar informados de la existencia de la Declaración,
y de que existe para todos".
Un elemento esencial de la
protección de los derechos humanos es la difusión amplia de los
conocimientos y el fomento de la comprensión entre las poblaciones de
cuáles son sus derechos y cómo pueden defenderlos. En la actualidad, la
Declaración está disponible en más de 360 idiomas y es el documento que más se ha traducido en el mundo, lo que da testimonio de su carácter y su alcance universales.
Sesenta
años después, rendimos homenaje a la visión extraordinaria de los
redactores originales de la Declaración y a los numerosos defensores de
los derechos humanos en todo el mundo que han luchado para hacer
realidad su visión.
La Declaración pertenece a todos y cada
uno de nosotros: corresponde ahora leerla, estudiarla, promoverla y
reivindicarla como nuestra.
Para mayor información visite:
Página oficial del Día Internacional de los Derechos Humanos
Página del Alto Comisionado de los Derechos Humanos
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