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Caracas, 29/08/2008. El PNUD y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) dieron luz verde al proyecto “Inclusión Social a través de la prevención y reducción de la violencia contra la mujer, adolescentes y niñas”, con el cual se busca contribuir decididamente al logro del tercer Objetivo de Desarrollo del Milenio en Venezuela.
Esta iniciativa es auspiciada por el Fondo Fiduciario España-PNUD Hacia un desarrollo integrado e inclusivo en América Latina y el Caribe, que ha destinado US$ 500,000 para avanzar en la lucha contra la violencia hacia mujeres, adolescentes y niñas en Venezuela.
Sonia Obregón, punto focal de derechos humanos y de género del PNUD-Venezuela, está encargada de coordinar esta iniciativa que se implementará en forma de Programa Conjunto y en el que participarán UNIFEM, UNICEF y UNFPA, además de instituciones nacionales como el Instituto Nacional de la Mujer, Instituto Metropolitano de la Mujer, Instituto Nacional de Estadísticas y el Tribunal Supremo de Justicia, entre otros. “Tanto para el Fondo Fiduciario con España como para el PNUD –afirma Obregón– el tema de la violencia de género es prioritario no sólo por las dimensiones y las características del problema, sino por lo que esto representa para que las mujeres puedan incorporarse al desarrollo y alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM)”.
En su informe 2008 sobre la violencia doméstica, Amnistía Internacional asegura que según cifras recopiladas por organizaciones nacionales de mujeres, como media, cada 15 minutos una mujer sufre abusos a manos de su pareja o ex pareja. Sólo en 2007, 4.484 mujeres llamaron a un teléfono de ayuda creado por el Instituto Nacional de la Mujer para denunciar malos tratos. Sin embargo, las organizaciones locales calculan que sólo 1 de cada 9 mujeres denuncia los actos de violencia ante las autoridades.
Sonia Obregón explica a continuación los detalles de este proyecto, que tendrá una duración de 18 meses y con el que se dará continuidad a la Campaña Cuenta 3, lanzada a finales de 2007.
EF: ¿La prioridad de este tema para Venezuela es proporcional a la gravedad del problema en el país?
SO: En realidad no se conoce cuál es la gravedad del problema en el país porque no existe actualmente un registro que permita conocer la dimensión del problema. Hay que decir que en realidad este es un problema cuya dimensión no se conoce con precisión en ninguna parte del mundo, porque muchos de los casos de violencia contra la mujer quedan sin ser registrados por razones culturales, por miedo, por distintas razones. Pero en otros países existe por lo menos un sistema que permite conocer el perfil del problema, cuáles son sus principales determinantes, dónde y cuándo tiene mayor incidencia.
EF: Si no existen cifras, ¿cómo saber por dónde abordar el problema?
SO: Esa es una de las graves limitaciones que enfrentamos en Venezuela sobre este particular, especialmente para el diseño de políticas públicas. Sin embargo, se sabe por diferentes indicios que la violencia hacia la mujer es un problema grave en el país. Están, por ejemplo, las denuncias que recibe el Instituto Nacional de la Mujer (INAMUJER) a través del centro de atención telefónica 0800-MUJER, los registros del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), entre otros. Pero se sospecha que eso apenas es la punta del iceberg y que detrás hay mucho más de lo que realmente se visibiliza.
EF: ¿Hacia dónde apunta entonces este proyecto del fondo España-PNUD?
SO: Este proyecto está compuesto por dos bloques que se complementan entre sí. Por una parte, se busca contribuir con el desarrollo de las capacidades institucionales y sociales para el diseño de políticas para prevenir y reducir la violencia contra mujeres, adolescentes y niñas, al tiempo que apoyar con la implementación de la Ley Orgánica sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. Por otra parte, se propone trabajar directamente con las comunidades, especialmente con los y las jóvenes, en la prevención y la sensibilización para destacar la existencia del problema, mostrar sus características y explicar la forma en que esto afecta a la sociedad.
Dentro del primer bloque está la implementación de la planilla única para el registro de casos de violencia hacia la mujer. Esta planilla ya fue creada por el Instituto Nacional de Estadísticas en un esfuerzo conjunto con otras instituciones del estado como el CICPC, INAMUJER, entre otros. Implementar esa planilla permitirá llevar un registro mucho mejor del que ahora existe, porque es un instrumento que será usado por todos los órganos receptores de denuncia, lo que posteriormente permitirá recoger y sistematizar en función de criterios comunes y brindará información más precisa sobre el problema de la violencia hacia la mujer en el país. Esta acción se complementa con la formación de órganos receptores de denuncia y el apoyo al desarrollo de los tribunales especiales de violencia hacia la mujer que la Ley obliga a crear y que recientemente están comenzando a funcionar. En este caso trabajaremos con las policías municipales, que son los que en primera instancias reciben las denuncias, para explicarles la forma en que esos casos deben de ser tratados, mediante la aplicación de un protocolo especialmente diseñado para ello.
Asimismo, se apoyará la conformación de los equipos multidisciplinarios que apoyan a los tribunales especiales creados por la Ley, la cual contempla que el juez o la jueza estén acompañados de un equipo de profesionales que permita ofrecer una atención integral a la mujer que llega a esas instancias buscando justicia.
El proyecto también brindará apoyo para la implementación de las casas de resguardo, adonde las mujeres que son víctimas de violencia (en situaciones extremas) son remitidas para recibir atención integral y seguridad.
EF: ¿Qué orientación se dará a la estrategia de sensibilización?
SO: En el caso de los órganos del Estado que tienen que ver con el acceso a la justicia y la atención a la mujer víctima de violencia, la idea es formar un núcleo de facilitadores y facilitadoras sólidamente preparados para que, con un manual que se realizará como parte del proyecto, puedan replicar esos conocimientos en las academias de policías y otras instancias receptoras de denuncia y atención de víctimas.
En le caso de las sensibilización dirigida a las comunidades, el énfasis se hará en los y las jóvenes, aprovechando un trabajo que ya viene desarrollando la Universidad de Los Andes, que desde hace algunos años viene estudiando el tema de las relaciones violentas en el noviazgo. El enfoque es eminentemente preventivo. Vamos a trabajar con jóvenes tanto en el ámbito universitario como en la educación media, y también con las comunidades organizadas. La idea es ayudar a las comunidades para que desarrollen proyectos y vías de acción dirigidos a prevenir y atender el problema en su entorno inmediato.
EF: Entiendo que habrá una campaña masiva de sensibilización.
SO: Así es. La idea es dar continuidad a la Campaña Cuenta 3 –que por cierto ganó el Premio Anual del Administrador del PNUD 2007 en la categoría de Innovación y creatividad– para prevenir la violencia hacia la mujer. Para ello nos basaremos en los hallazgos del estudio que se hizo en el marco de la campaña anterior y que muestra las percepciones de los varones entre 13 y 55 años sobre la violencia hacia la mujer. Seguiremos centrando el mensaje hacia los hombres, en este caso los jóvenes.
EF: El estudio revela que la recordación de la campaña Cuenta 3 fue de 30% en la muestra de hombres jóvenes y adultos estudiados. Cuando se habla de prevención uno piensa que habría que dirigir acciones hacia el foco generador de violencia, que en la mayoría de los casos es el hombre. ¿Hay alguna actividad contemplada para brindar ayuda a hombres maltratadores?
SO: Esperamos que en los protocolos de atención que pensamos crear para los centros de atención de víctimas, también se contemple el trabajo con el hombre que produce la agresión. De hecho, una estrategia de atención integral a las mujeres debe contemplar no sólo la situación de la víctima, sino de todo su entorno. Aquí lo más difícil de lograr es que el hombre se reconozca plenamente como parte del problema, y que no piense que la violencia hacia la mujer es algo normal. Por supuesto, la idea es que una vez que se reconozca como agresor, esta persona encuentre un espacio donde se le brinde ayuda. Este es un área en la que es necesario trabajar todavía más en el país.
Para todo esto vamos a aprovechar mucho la experiencia de España, que es muy buena y extensa en esta área. Este país ha incursionado con éxito en la atención de víctimas y victimarios en centros de atención primaria. La idea es desarrollar un modelo de atención que funcione bien para que posteriormente pueda ser replicado tanto por el Estado venezolano como por otras organizaciones sociales en todo el país.
EF: En dos palabras, ¿cuál es la contribución que se espera realizar al país con este proyecto?
SO: Son fundamentalmente dos aportes: en primer lugar, el fortalecimiento de las capacidades institucionales para implementar la Ley sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia y para atender a las víctimas de violencia hacia la mujer, y en segundo lugar, contribuir con el cambio de actitudes y prácticas sociales, especialmente de los varones, en relación con este problema.
Es importante destacar que este proyecto se realizará bajo la modalidad de un Programa Conjunto con otras agencias del Sistema de Naciones Unidas, específicamente UNIFEM, UNICEF y UNFPA. Decidimos hacerlo así no sólo porque este tema es prioridad para toda la organización, sino porque de esta forma se nos facilita la posibilidad de sumar apoyos para esta iniciativa, aprovechando la red de alianzas (sector público, privado, ONGs, medios de comunicación) con que cuentan las agencias, así como aprovechar las alianzas ya consolidadas a partir de la Campaña Cuenta 3. Esto permitirá dar mayor amplitud y alcance a los resultados del proyecto.
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Sonia Obregón es abogada, especialista en Derechos Humanos y punto focal de Género del PNUD en Venezuela. Actualmente ejerce también la Coordinación del Grupo Temático de Género del Sistema de Naciones Unidasen Venezuela.
Entrevista realizada por Eduardo Fuenmayor, Oficial de Comunicaciones
del Sistema de Naciones Unidas en Venezuela
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